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Reloj de Pie Musical Antiguo Gustav Becker. Alemania, Años 20

Antiguo reloj de pie musical Gustav Becker. Caja de madera de nogal totalmente tallada a mano. 2 melodías. Dura 10 días en funcionamiento.

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Importante reloj de pie musical antiguo, fabricado en Alemania por la célebre firma relojera Gustav Becker en los años 20 del siglo XX. El reloj es una pieza muy atractiva y de innegable interés, tanto por su estética como por su sonería a cuartos. El mecanismo cuenta con dos melodías, Westminster y Whittington, acompañadas de una función silencio; ha sido totalmente limpiado, ajustado y comprobado para garantizar un funcionamiento impecable. Cuenta con tres pesas que permiten mantener el reloj en funcionamiento durante un total de 10 días. El reloj destaca por su calidad y la belleza de su caja, fabricada en madera de nogal y totalmente restaurada para mostrar el magnífico aspecto que podemos apreciar en las imágenes.

La caja de madera muestra un diseño estilo Selva Negra, muy característico de las artes decorativas alemanas de principios de siglo. En la decoración destaca el maravilloso trabajo de talla artesanal en altorrelieve que llena el reloj de imágenes de alabarderos, bestias mitológicas, querubines, volutas, flores y curiosos personajes. La base lleva tallada la cabeza de un soldado y dos animales con cuerpo de pájaro, mientras que en la parte superior dos airosos alabarderos flanquean la esfera. Sobre ellos y coronando el artículo, dos extraños personajes ataviados con cascos alados y ligeros paños descansan sobre la esfera de metal, esmaltada en plata y con números romanos negros.

Destinado a destacar en un gran salón o una entrada aristocrática, este maravilloso reloj de pie antiguo llenará con su presencia y su sonido la casa más especial.

Medidas: Ancho: 70 cm. Alto: 245 cm.

Historia de Gustav Becker

Gustav Becker empezó su carrera como aprendiz de distintos relojeros de renombre, establecidos por toda Alemania. Durante el tiempo que pasó en Viena decidió fundar su propia fábrica de relojes: el negocio vio la luz en Friburgo, en el año 1847. Su estancia en la capital de Austria es la razón de que muchos de los relojes de la marca sean precisamente de tipo Viena, modelo con el que comenzó su trayectoria como fabricante. En 1852 el negocio despegó definitivamente tras obtener la Medalla de Oro al Diseño en la Exposición Comercial de Silesia. A partir de ese momento, Becker incluyó la medalla y las iniciales GB a su distintivo. En 1860 Becker empezó a crear sus relojes Clásicos Gustav Becker, que se convirtieron en piezas muy decorativas y complejas. En 1875 las ventas alcanzaron picos de más de 300.000 encargos. En los años 80 del siglo XIX los fabricantes de relojes de la Selva Negra empezaron a fabricar modelos más baratos de buena calidad, lo que hizo que la fábrica de Becker tuviese que volver a fabricar relojes más sencillos y económicos.

Becker falleció en 1885; la marca Gustav Becker como tal fue creada cuatro años más tarde, en 1899, y en 1930 se fusionó con Junghans. Tras la II Guerra Mundial, la producción se trasladó a Polonia; aunque Junghans continuó existiendo en Alemania del Este, los relojes bajo la marca Gustav Becker se dejaron de fabricar.